sábado, 13 de enero de 2007
Gloria a ti, Señor.

Cuando Jesús volvió a Cafarnaúm, corrió la voz de que estaba en casa, y muy pronto se aglomeró tanta gente, que ya no había sitio frente a la puerta. Mientras él enseñaba su doctrina, le quisiéron presentar a un paralítico, que iban cargando entre cuatro. Pero como no podían acercarse a Jesús por la cantidad de gente, quitaron parte del techo, encima de donde estaba Jesús, y por el agujero bajaron al enfermo en una camilla.

La equivocacion es general, la mayoría creen que para acercarse a Jesús hay que purificarse primeramente,.. y la cosa es al revés , todos en general debemos acercarnos a Jesús para que El nos purifique, la purificación tampoco es de un día para otro, hay que poner en practica las instrucciones del Evangelio con FE, entonces iremos purificándonos día tras día, .. nadie se purifica por medio de un ritual o celebración, si leemos la parábola del sembrador, nos daremos cuenta, la semilla es la palabra de Dios, al sembrarla, algunas cayeron a orillas del camino vinieron las aves y se las comieron, otras cayeron entre pedregales crecieron rápidamente y se secaron, otras cayeron entre abrojos, estos crecieron y ahogaron la palabra, otras cayeron en tierra fertil, crecieron y dieron muchos fruto, .. no hay mejor elemento de enseñanza que la palabra de Dios, además tiene el poder de sanar toda clase de enfermedades, hasta hacer caminar a los paralíticos, devolver la vista a los ciegos y resucitar a los muertos, Jesús sanaba y resucitaba con la palabra de Dios, nunca uso medicina o drogas o yerbas curativas, en su palabra esta todo el poder Dios, escuchen y practiquen y verán los resultados, por supuesto que debemos hacerlo todo con mucha FE, sin la fe no pasa nada.
VEAMOS EL SIGUIENTE PASAJE DEL EVANGELIO:

Viendo Jesús la fe de aquellos hombres, le dijo al paralítico: “Hijo, tus pecados te quedan perdonados”. Algunos escribas que estaban allí sentados comenzaron a pensar: “¿Por qué habla éste así? Eso es una blasfemia. ¿Quién puede perdonar los pecados sino sólo Dios?”

Los escribas no sabían que el poder estaba en la palabra que salia de la boca de Jesús, y en la FE que lo acompañaba, tampoco sabían que Jesús es palabra de Dios y de hecho era Dios el que sanaba, y toda sanaciòn es perdón de Dios, si no hay sanación no hay perdón, si no hay instrucción de Dios tampoco hay sanación.
Conociendo Jesús lo que estaban pensando, les dijo: “¿Por qué piensan así? ¿Qué es más fácil, decirle al paralítico: ‘Tus pecados te son perdonados’ o decirle: ‘Levántate, recoge tu camilla y vete a tu casa’? Pues para que sepan que el Hijo del hombre tiene poder en la tierra para perdonar los pecados -le dijo al paralítico-: Yo te lo mando: levántate, recoge tu camilla y vete a tu casa”.

Hacer caminar a un paralitico es un perdón de Dios, y todos de alguna manera somos paralíticos porque no vamos a ninguna parte, o no sabemos donde ir, si no creemos que Dios y Jesús quieren enseñarnos personalmente, y hacernos caminar sabiendo hacia donde vamos, si no creemos en la resurrección y en la vida eterna estamos irremediablemente perdidos.
El hombre se levantó inmediatamente, recogió su camilla y salió de allí a la vista
de todos, que se quedaron atónitos y daban gloria a Dios, diciendo: “¡Nunca habíamos visto cosa igual!”

Claro, nunca habían vista nada igual, estas palabras deberían servir de aliento para buscar a Jesús y ver también nosotros las maravillas de Dios, entonces seguramente diremos también; Nunca hemos visto nada igual"

Palabra del Señor.
Publicado por Desconocido @ 14:26
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