sábado, 10 de febrero de 2007
La Sabiduría clama por las calles, por las plazas alza su voz,
llama en la esquina de las calles concurridas, a la entrada de las puertas de la ciudad pronuncia sus discursos:
"¿Hasta cuándo, simples, amaréis vuestra simpleza y arrogantes os gozaréis en la arrogancia y necios tendréis odio a la ciencia?
Convertíos por mis reprensiones: voy a derramar mi espíritu para vosotros, os voy a comunicar mis palabras.
Ya que os he llamado y no habéis querido, he tendido mi mano y nadie ha prestado atención,
habéis despreciado todos mis consejos, no habéis hecho caso de mis reprensiones;
también yo me reiré de vuestra desgracia, me burlaré cuando llegue vuestro espanto,
cuando llegue, como huracán, vuestro espanto, vuestra desgracia sobrevenga como torbellino, cuando os alcancen la angustia y la tribulación.
Entonces me llamarán y no responderé, me buscarán y no me hallarán
Publicado por Desconocido @ 17:22
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