miércoles, 28 de febrero de 2007

QUIENES CREEN VERDADERAMENTE EN DIOS

La gente de este tiempo rechaza la palabra de Dios y sus promesas, este es el pecado que no se perdona, pues al rechazar su palabra rechazamos la salvación, la gente pide pruebas de la existencia de Dios, ¿ sera posible que hasta ahora la gente no quiera usar su inteligencia para buscar a Dios ?
Cuenta la biblia dando testimonio, de como pueblos paganos creían en la predicación de un profeta que más que profeta parecia un linyera , y ahora vemos que la gente solo escucha o aparenta escuchar a quienes se visten como fariseos y engañan con la apariencia.
Hoy en día tenemos una inteligencia más desarrollada que los hombres de hace mas de 2.000 años, y tenemos mas conocimiento y más tecnología, pero no la usamos en las cosas de Dios sino más bien en exaltar nuestras soberbia.
¿ Puede el hombre vivir más de 100 años ? ¿ que es lo que vemos en este mundo ? ¿ en que lugar hay paz ? ¿ en que lugar no hay hambre, miseria, inseguridad, etc. ?.
A un hombre rico le raptan el hijo y luego lo matan, entonces el hombre dolorido sale a luchar por la justicia, si lo hubiera hecho desde un principio, Dios no habría permitido que su hijo fuera muerto prematuramente, así esta escrito y es cierto por que Dios habla de justicia, amor y paz, y siempre cumple sus promesas


Evangelio Lc. 11, 29-32:
Aumentaba la multitud por la gente que llegaba y Jesús empezó a decir:
«La gente de este tiempo es gente mala. Piden una señal, pero no tendrán más señal que la señal de Jonás. Porque así como Jonás fue una señal para los habitantes de Nínive, de igual manera el Hijo del Hombre será una señal para esta generación.

Nínive era una ciudad pagana y todo el pueblo creyó en Jonas y su advertencia, creyeron verdaderamente que hablaba en nombre de Dios, en cambio los que se dicen creyentes, no creyeron ni creen en Jesús que es el hijo único de Dios, y me refiero a todos los que se dicen cristianos pero no hacen lo que el Señor pide.

La reina del Sur resucitará en el día del Juicio junto con la gente de hoy, y los acusará, porque ella vino desde los confines de la tierra para escuchar la sabiduría de Salomón, y aquí tienen ustedes mucho más que Salomón.

Dios le otorgo una gran sabiduría a Salomón, y de todas partes venían a conocer esa sabiduría, y Jesús siendo la Sabiduría encarnada es mucho más que Salomón, sin embargo, ¿ quien busca conocer esa Sabiduría que es inmensamente mayor que la de Salomón ?

Los habitantes de Nínive resucitarán en el día del Juicio junto con la gente de hoy, y los acusarán, porque ellos se convirtieron con la predicación de Jonás, y aquí ustedes tienen a alguien mucho más que Jonás.

¿ Cual es la razón ? - por que todo un pueblo pagano creyó en un profeta que vestía como un indigente que hablaba en nombre de Dios ? y , ¿ Por que los cristianos no creen en las palabras del hijo de Dios, que también es Dios ? - creen ustedes que por llevar una etiqueta o un rotulo de pertenecer a una determinada iglesia se van ha salvar ? -


Jonas. 3, 1-10:
Por segunda vez la palabra de Yavé llegó a Jonás y le dijo: «Levántate, vete a Nínive, la gran ciudad, y anuncia lo que yo te diga.» Se levantó Jonás y fue a Nínive, como se lo había ordenado Yavé.
Nínive era una ciudad muy grande. Se necesitaban tres días para atravesarla. Jonás entró en la ciudad e hizo un día de camino pregonando: «Dentro de cuarenta días Nínive será destruida.» Los ninivitas creyeron en la advertencia de Dios y ordenaron un ayuno, y se vistieron de saco desde el mayor al menor. La noticia llegó hasta el rey de Nínive, que se levantó de su trono, se quitó el manto, se vistió de saco y se sentó sobre cenizas.
Luego hizo publicar esta orden en Nínive: «Hombres y bestias no comerán ni beberán nada. Que se vistan de saco y clamen a Dios insistentemente. Que cada uno se corrija de su mala conducta y de sus malas obras. ¿Quién sabe si Dios se arrepentirá y cesará su enojo, de manera que no nos haga morir?»
Al ver Dios lo que hacían y cómo se habían arrepentido de su mala conducta, se arrepintió él también y no los castigó como los había amenazado.


Salmo Sal. 50, 3-4. 12-13. 18-19:
Ten piedad de mí, oh Dios, en tu bondad,
por tu gran corazón, borra mi falta.
Que mi alma quede limpia de malicia,
purifícame tú de mi pecado.
Crea en mí, oh Dios, un corazón puro,
renueva en mi interior un firme espíritu.
No me rechaces lejos de tu rostro
ni me retires tu espíritu santo.
Un sacrificio no te gustaría,
ni querrás si te ofrezco, un holocausto.
Mi espíritu quebrantado a Dios ofreceré,
pues no desdeñas a un corazón contrito.

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