lunes, 12 de marzo de 2007

TRES HISTORIAS Y UN PROPOSITO DE SALVACION

Estas tres lecturas de la biblia, guardan estrecha relación, y lo que sucedió una vez vuelve a suceder, lo que demuestra que la primera lectura y luego la segunda, son proféticas de la tercera lectura.
En primer lugar, la Historia de José hijo de jacob que fue vendido como esclavo por sus hermanos por puro egoísmo y rencor, sin saber que tiempo después, José sería la mano derecha del Faraón de Egipto y los salvaría del hambre que había en todo el mundo, es por analogía una profecía de lo que acontecería con Jesús de Nazaret que también fue vendido y entregado a los romanos para ser crucificado y de este modo salvar a todos sus hermanos.


Gn. 37, 3-4. 12-13. 17-28:
Israel quería a José más que a sus otros hijos, pues le había nacido en su ancianidad; incluso le había hecho una túnica con mangas. Sus hermanos, viendo que su padre le prefería a sus otros hijos, comenzaron a odiarlo hasta tal punto que no podían conversar con él.
Sus hermanos habían ido a apacentar el rebaño de su padre a Siquem, e Israel dijo a José: «Tus hermanos están cuidando las ovejas en los pastos de Siquem; ven, que quiero mandarte donde ellos.» Contestó José: «Aquí estoy». El hombre le contestó: «Se han ido de aquí, pues les oí decir: Vámonos a Dotán.» Y José salió en busca de sus hermanos y los encontró en Dotán.
Al verlo desde lejos, y antes de que llegara, se pusieron de acuerdo para matarlo. Se dijeron: «Allí viene el soñador. Este es el momento: matémoslo y echémoslo en un pozo cualquiera, y diremos que algún animal feroz lo devoró. ¡Ahí vamos a ver en qué quedan sus sueños!»
al oír esto, Rubén quiso salvarlo de sus manos y les dijo: «No lo maten.» «No derramen sangre, les dijo Ruben, échenlo más bien en aquella cisterna allá en el desierto, pero no pongan las manos sobre él.» Esto dijo para sacarlo de sus manos y devolverlo después a su padre.
Fue así que cuando José llegó junto a ellos, le sacaron la túnica con mangas que llevaba puesta, lo tomaron y lo arrojaron a una cisterna que estaba seca, sin agua.
Se sentaron para comer, cuando alzando los ojos, vieron una caravana de ismaelitas que venía de Galaad, con sus camellos cargados de bálsamo, mirra y otras especias que llevaban a Egipto. Entonces Judá dijo a sus hermanos: «¿Qué ganamos con matar a nuestro hermano y tapar su sangre? Mejor vendámoslo a esos ismaelitas y no pongamos nuestras manos sobre él, pues es nuestro hermano y carne nuestra.» Sus hermanos le hicieron caso, y al pasar unos madianitas, que eran mercaderes, sacaron a José del pozo. Lo vendieron a los madianitas por veinte monedas de plata, y éstos llevaron a José a Egipto.

Este salmo también es profético en relación a lo sucedido con Jesús, que fue vendido y humillado con muerte de cruz. pero luego fue establecido como Señor del Cielo y de la Tierra

Salmo Sal. 104, 16-21:
Dejó caer la hambruna en el país,
les cortó el alimento;
pero delante de ellos envió a un hombre,
a José, vendido como esclavo.
Fue humillado con grillos en sus pies,
y su cuello pusieron entre fierros;
hasta el día en que se cumplió su predicción:
la palabra del Señor le dio la razón.
El rey ordenó que lo soltaran,
el amo de los pueblos lo dejó libre;
lo estableció como señor de su casa,
gobernador de todos sus dominios,

En esta parábola el propio Jesús en síntesis, relata toda la historia del pueblo de Israel y su comportamiento con Dios y con su hijo Jesús, habla del trato que recibieron primeramente los profetas y luego el mismo Jesús, pero estas tres lecturas deben hacernos reflexionar acerca de nuestra conducta como cristianos, por que es un hecho que hasta el día de hoy
estamos cometiendo los mismos errores que nuestros antepasados, y si no cambiamos, si no nos convertimos mediante la palabra de Dios, sufriremos las mismas consecuencias que sufrieron los Judíos que a pesar de todo. siguen siendo el pueblo elegido, no le damos importancia a la palabra de Dios, no la practicamos, preferimos la comodidad de lo ritual y celebraciones festivas por que es más fácil concurrir a un templo y cantar que amar al prójimo tal como lo pide Dios y Jesús.

Ustedes deciden, ya no hay excusas.

Evangelio Mt. 21, 33-43. 45-46:
Escuchen este otro ejemplo: Había un propietario que plantó una viña. La rodeó con una cerca, cavó en ella un lagar y levantó una torre para vigilarla. Después la alquiló a unos labradores y se marchó a un país lejano. Cuando llegó el tiempo de la vendimia, el dueño mandó a sus sirvientes que fueran donde aquellos labradores y cobraran su parte de la cosecha. Pero los labradores tomaron a los enviados, apalearon a uno, mataron a otro y a otro lo apedrearon.
El propietario volvió a enviar a otros servidores más numerosos que la primera vez, pero los trataron de la misma manera.
Por último envió a su hijo, pensando: A mi hijo lo respetarán. Pero los trabajadores, al ver al hijo, se dijeron: Ese es el heredero. Lo matamos y así nos quedamos con su herencia. Lo tomaron, pues, lo echaron fuera de la viña y lo mataron. Ahora bien, cuando venga el dueño de la viña, ¿qué hará con esos labradores?» Le contestaron: «Hará morir sin compasión a esa gente tan mala, y arrendará la viña a otros labradores que le paguen a su debido tiempo.»
Jesús agregó: «¿No han leído cierta Escritura? Dice así: La piedra que los constructores desecharon llegó a ser la piedra principal del edificio; ésa fue la obra del Señor y nos dejó maravillados.
Ahora yo les digo a ustedes: Se les quitará el Reino de los Cielos, y será entregado a un pueblo que le hará producir sus frutos.» (44),
Al oír estos ejemplos, los jefes de los sacerdotes y los fariseos comprendieron que Jesús se refería a ellos. Hubieran deseado arrestarlo, pero tuvieron miedo del pueblo que lo consideraba como un profeta.
Al oír estos ejemplos, los jefes de los sacerdotes y los fariseos comprendieron que Jesús se refería a ellos. Hubieran deseado arrestarlo, pero tuvieron miedo del pueblo que lo consideraba como un profeta.

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