lunes, 12 de marzo de 2007

¿ QUE PREFIERE DIOS ¿

Todos somos pecadores de nacimiento, y a medida que vamos creciendo el pecado también ( véase la parábola del trigo y la cizaña ) - por esta razón vino Jesús a salvarnos del pecado ya que solo no podemos, .. pero como somos libres tenemos la opción de aceptar o no la salvación , este mundo tal como lo conocemos fue credo por Dios para conocer el bien y el mal, y luego poder elegir que camino tomar, por lo tanto, la condenación no esta en el pecado , lo dice Jesús no yo; .. cuando venga el Espíritu de la verdad el les dirá todo lo referente al pecado, a la justicia y al juicio..... en lo referente al pecado por que no creen en mi, no creer en Jesús es no querer aceptar su salvación de modo que nuestra incredulidad se convierte en el gran pecado , pero si creemos en Jesús y hacemos lo que El nos pide, logramos la salvación por mas pecadores que hayamos sido.

VEAMOS ENTONCES EL EJEMPLO O PARÁBOLA DEL HIJO PRODIGO:


Evangelio Lc. 15, 1-3. 11-32:
Los publicanos y pecadores se acercaban a Jesús para escucharle. Por esto los fariseos y los maestros de la Ley lo criticaban entre sí: «Este hombre da buena acogida a los pecadores y come con ellos.» Entonces Jesús les dijo esta parábola:

Los fariseos y maestros de la ley, pensaban que Debian discriminar a los pecadores, creyendo que ellos no lo eran.

Jesús continuó: «Había un hombre que tenía dos hijos. El menor dijo a su padre: "Dame la parte de la hacienda que me corresponde." Y el padre repartió sus bienes entre los dos.
El hijo menor juntó todos sus haberes, y unos días después, se fue a un país lejano. Allí malgastó su dinero llevando una vida desordenada. Cuando ya había gastado todo, sobrevino en aquella región una escasez grande y comenzó a pasar necesidad. Fue a buscar trabajo, y se puso al servicio de un habitante del lugar que lo envió a su campo a cuidar cerdos. Hubiera deseado llenarse el estómago con la comida que daban a los cerdos, pero nadie le daba algo.
Finalmente recapacitó y se dijo: ¡Cuántos asalariados de mi padre tienen pan de sobra, mientras yo aquí me muero de hambre!

Es sabido que el hombre que tiene todo lo que cree necesitar, jamás va a recapacitar y querer acercarse a Dios, y más cuando se le dice que debería compartir su riqueza con los que nada tienen.

Tengo que hacer algo: volveré donde mi padre y le diré: «Padre, he pecado contra Dios y contra ti. Ya no merezco ser llamado hijo tuyo. Trátame como a uno de tus asalariados.» Se levantó, pues, y se fue donde su padre.

Solo cuando se vio en apuros, el hijo recapacito sobre su conducta y tomo la decisión de convertirse y vio que la humildad es mejor que la soberbia, .. otro tal vez hubiera vuelto a su Padre para pedirle más dinero.

Estaba aún lejos, cuando su padre lo vio y sintió compasión; corrió a echarse a su cuello y lo besó. Entonces el hijo le habló: «Padre, he pecado contra Dios y ante ti. Ya no merezco ser llamado hijo tuyo.»

Estas palabras del hijo, es un modelo de confesión, pues, no solo reconoció su pecado sino también la decisión de no volver a cometerlo.

Pero el padre dijo a sus servidores: «¡Rápido! Traigan el mejor vestido y pónganselo. Colóquenle un anillo en el dedo y traigan calzado para sus pies. Traigan el ternero gordo y mátenlo; comamos y hagamos fiesta, porque este hijo mío estaba muerto y ha vuelto a la vida; estaba perdido y lo hemos encontrado.» Y comenzaron la fiesta.

Según el criterio humano, este hijo pecador debería haber recibido un castigo por su mala conducta, ... pero si ya había tomado la decisión de convertirse y Dios conoce el corazón del hombre, el castigo ya no era necesario pues el hijo ya había aprendido lo que todos nosotros también deberíamos, pero sepan que es inútil tratar de engañar a Dios.

El hijo mayor estaba en el campo. Al volver, cuando se acercaba a la casa, oyó la orquesta y el baile. Llamó a uno de los muchachos y le preguntó qué significaba todo aquello. El le respondió: «Tu hermano ha regresado a casa, y tu padre mandó matar el ternero gordo por haberlo recobrado sano y salvo.»
El hijo mayor se enojó y no quiso entrar. Su padre salió a suplicarle. Pero él le contestó: «Hace tantos años que te sirvo sin haber desobedecido jamás ni una sola de tus órdenes, y a mí nunca me has dado un cabrito para hacer una fiesta con mis amigos. Pero ahora que vuelve ese hijo tuyo, que se ha gastado tu dinero con prostitutas, haces matar para él el ternero gordo.»
El padre le dijo: «Hijo, tú estás siempre conmigo y todo lo mío es tuyo. Pero había que hacer fiesta y alegrarse, puesto que tu hermano estaba muerto y ha vuelto a la vida, estaba perdido y ha sido encontrado.»

Se dice que el hombre aprende de sus propios errores, pero para eso , debemos obrar libremente, .. indudablemente cometeremos muchos errores, pero aprenderemos, habemos muchos que necesitamos errar muchas veces por causa de nuestras soberbia para poder aprender...... El hijo mayor no conocía estas razones y por esta causa no aprendió la sabiduría y no comprendió la actitud de su Padre, y como podemos ver, lo peor del hijo mayor fue su falta de amor a su hermano y a su Padre, ¿ que vale más ? reunir a la familia en total armonía o limitarse a cumplir leyes ? ¿ que creen ustedes ? , cual de estas dos cosas prefiere Dios ?




Miq. 7, 14-15. 18-20:
Apacienta con tu vara a tu pueblo, al pequeño rebaño que te pertenece y que todavía permanece extraviado en los matorrales, en una zona de excelentes pastizales. Concédele que pueda ir a pastar en Basán y en Galaad, como lo hacía antiguamente.
Haz que presenciemos tus prodigios como en los días de la salida de Egipto. ¿Qué Dios hay como tú, que borra la falta y que perdona el crimen; que no se encierra para siempre en su enojo, sino que le gusta perdonar? Una vez más te compadecerás de nosotros, pisotearás nuestras faltas. Tira, pues, al fondo del mar todos nuestros pecados.
Concede a Jacob tu fidelidad, a Abraham tu misericordia, como lo juraste a nuestros padres desde los días antiguos.


Salmo Sal. 102, 1-4. 9-12:
Bendice al Señor, alma mía,
alabe todo mi ser su santo Nombre.
Bendice, alma mía, al Señor,
y no olvides ninguno de sus beneficios.
El perdona todas tus ofensas
y te cura de todas tus dolencias.
El rescata tu vida de la tumba,
te corona de amor y de ternura.
si se querella, no es para siempre,
si guarda rencor, es sólo por un rato.
No nos trata según nuestros pecados
ni nos paga según nuestras ofensas.
Cuanto se alzan los cielos sobre la tierra
tan alto es su amor con los que le temen.
Como el oriente está lejos del occidente
así aleja de nosotros nuestras culpas.

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