Domingo, 26 de agosto de 2007
Esta lectura , es muy conveniente para conocer a Dios un poco más, es la historía de una mujer pagana que luego y por la gracia de Dios se convirtio en la bis-abuela del Rey David.

Es un testimonio que nos hace ver que Dios no hace acepción de personas, que no tiene privilegiados, y que nos ama a todos por igual,



Una mujer Cananea tambien pagana, le ruega a Jesús que cure a su hija que estaba gravemente enferma, y Jesús le dice; " No esta bien darle el pan de los hijos a los perritos " y la mujer responde; si Señor, pero los perritos tambien comen de las migajas que caen de la mesa de los hijos " al oir Jesús estas palabras alabó la gran FE que tenía esta mujer, y era porque conocía esta historia de Ruth, que en su momento iba detras de los cegadores juntando las espigas que caian en el suelo, lean detenidamente, es muy importante.





Lectura delre libro de Rut
(2, 1-3. 8-11; 4, 13-17)

Tenía Noemí, por parte de su marido, Elimélek, un pariente de muy buena posición, llamado Booz.
Rut, la moabita, le dijo a Noemí: “Déjame ir a un campo en donde el dueño me permita recoger las espigas que se les caigan a los segadores”. Ella le spondió: “Ve, hija mía”. Fue Rut y se puso a recoger espigas detrás de los segadores en un campo, que para suerte de ella, pertenecía a Booz, el de la familia de Elimélek.
Booz le dijo a Rut: “Escucha, hija mía. No vayas a recoger espigas en otros campos ni te alejes de aquí; quédate junto a mis espigadoras y síguelas por donde ellas vayan recolectando. Ya les dije a mis segadores que no te molesten. Si tienes sed, ve a donde están las vasijas y bebe del agua dispuesta para los trabajadores”.
Ella se postró ante él y le dijo: “¿Por qué me tratas con tanta benevolencia y te fijas en mí, que no soy más que una extranjera?” Booz le respondió: “Me han contado todo lo que, después de la muerte de tu marido, has hecho por tu suegra: cómo has renunciado a tu padre y a tu madre y a la tierra en que naciste, y has venido a vivir entre gente que no conocías”.
Después de algún tiempo, Booz se casó con Rut, se unió a ella y el Señor hizo que Rut concibiera y diera a luz un niño. Las mujeres le dijeron a Noemí: “Bendito sea el Señor, que no ha permitido que le faltara a tu difunto esposo un heredero para perpetuar su nombre en Israel. Este niño será tu consuelo y el apoyo en tu vejez, porque te lo ha dado a luz tu nuera, que tanto te quiere y que es para ti mejor que siete hijos”. Noemí tomó al niño, lo puso en su regazo y se encargó de criarlo. Las vecinas felicitaban a Noemí, diciendo: “Le ha nacido un hijo a Noemí”, y le pusieron por nombre Obed. Este es el padre de Jesé, padre de David.
Palabra de Dios.

Publicado por angeljosue @ 1:55
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Comentarios

La historia de Rut es uno de mis favoritos.Para Dios,no hay  nada imposible. Sigamos confiando en ese DIOS de ayer, de hoy y del futuro. Les digo con experiencia de ser Rut; Bendiciones.

Publicado por ruthlamoabita
Martes, 08 de febrero de 2011 | 0:33