Cuando
se habla de bautismo se piensa en el agua, y se olvidan que Jesús vino
para bautizar con Espíritu Santo, Jesús le reprocho a sus discípulos
por no haber creído a quienes lo habían visto resucitado, lo miso
ocurre hoy en día. Y no solo con respecto a su resurrección sino también a su Evangelio.
Muy
pocos son los que recuerdan su palabra y sus enseñanzas, que bien
podrĩan aplicarlas en los momentos dificiles, y para tener más claras
las cosas que ocurren.
La misión universal de los Apóstoles Mt. 28. 16-20 Lc. 24. 36-51 Jn. 20. 21 Hech. 1. 8
14
En seguida, se apareció a los Once, mientras estaban comiendo, y les
reprochó su incredulidad y su obstinación porque no habían creído a
quienes lo habían visto resucitado.
15 Entonces les dijo: "Vayan por todo el mundo, anuncien la Buena Noticia a toda la creación.
La
buena noticia es que por su sacrificio, tenemos las puertas del Cielo
abiertas para todos los hombres, pero la gran mayoría se obstinan en
no creer, hasta se sienten molestos cuando alguien habla de las cosas
de Dios. las verdades de Dios.
16 El que crea y se bautice, se salvará. El que no crea, se condenará.
Jesús
se refiere al bautismo con Espíritu Santo, si al escuchar su palabra,
creemos y no solo creemos sino que queremos profundizar más en el
misterio Divino, nos bautizamos con Espíritu Santo, porque, quien
puede explicar lo que sucede cuando alguien se bautiza con Espíritu
Santo, la experiencia es muy personal.
ESTO ES LO QUE SUCEDE 17
Y estos prodigios acompañarán a los que crean: arrojarán a los demonios
en mi Nombre y hablarán nuevas lenguas; 18 podrán tomar a las
serpientes con sus manos, y si beben un veneno mortal no les hará
ningún daño; impondrán las manos sobre los enfermos y los curarán".
19 Después de decirles esto, el Señor Jesús fue llevado al cielo y está sentado a la derecha de Dios.
Tanto
Dios como Jesũs, por su omnipotencia, pueden estar en todas partes,
en el Cielo en la tierra y donde quieras que te encuentres, nadie
está desamparado y nadie puede escapar de la vista de Dios, pero si
no creemos, Dios no puede ampararnos y caemos en manos de los lobos,
que razón hay para no creer, que tienen que perder.
20
Ellos fueron a predicar por todas partes, y el Señor los asistía y
confirmaba su palabra con los milagros que la acompañaban.