La
mayoría de los hombres y mujeres, pensamos que estamos en lo cierto,
que lo que creemos es la verdad y nos aferramos a ella, son tambien
como los errores de ortografía, no le damos importancia a una coma que
cambia todo el significado de una frase, pocas veces nos ponemos a
reflexionar si no estaríamos equivocado, pocas veces buscamos la
confirmación de lo que hemos aprendido , lo cual nos lleva a conocer la
verdad por medio de una experiencia bastante dura y desagradable,
entonces exclamamos ! - ay Dios mio, que equivocado que estaba !.
En
términos bíblico se lo compara con la lepra, creemos conocer a Dios de
una forma y resulta ser todo lo contrario de lo que pensábamos. - Esta
es una de la razones por lo cual Jesús dice que debemos estar en
permanente oración, es decir preguntando siempre al Señor y
consultando con la biblia para no caer en el error, no es rezar el
Padrenuestro cada 10 minutos, sino consultar al Señor para que nos
saque de la duda cada vez que se nos presenta. Esto lo podemos hacer
en cualquier parte y a cualquier hora, en el momento que más
necesitamos.
Veamos el siguiente ejemplo:
LUCAS 5
12 Y sucedió que, estando en una ciudad, se
presentó un hombre cubierto de lepra que, al ver a Jesús, se echó
rostro en tierra, y le rogó diciendo: "Señor, si quieres, puedes
limpiarme."
13 El extendió la mano, le tocó, y dijo: "Quiero, queda limpio." Y al instante le desapareció la lepra.
14
Y él le ordenó que no se lo dijera a nadie. Y añadió: "Vete, muéstrate
al sacerdote y haz la ofrenda por tu purificación como prescribió
Moisés para que les sirva de testimonio."
El
leproso quedo limpio, o sea puro de todas sus falsas creencias que
consideraba como verdad, y otra cosa que se destaca es, la
recomendación de Jesús para que el hombre se mostrara a los sacerdotes
como testimonio para que creyeran en Dios.
15 Su fama se extendía cada vez más y una numerosa multitud afluía para oírle y ser curados de sus enfermedades.
16 Pero él se retiraba a los lugares solitarios, donde oraba.
Vemos
aquí una actitud de Jesús totalmente contrario a las actitudes de los
fariseos que les gustaba orar en público para que todos los vean.