Lucas 11: 27 - 28
27 Sucedió que, estando él diciendo estas cosas, alzó la voz una mujer de entre la gente, y dijo:
«¡Dichoso el seno que te llevó y los pechos que te criaron!»
Nosotros
los seres humanos, no entendemos el significado de la palabra
"alabanza" - la confundimos con "adulación" - la adulación consiste en
tratar de obtener un beneficio de la persona a quien se adula,
generalmente se adula a una persona rica o poderosa o con influencia,
ya que esta "clase" de persona, son las tienen el poder", pero.
solamente se puede alabar a una persona cuando se la conoce bien y con
todas sus virtudes y porque la hemos experimentado, es decir que, la
experiencia de vivir con Dios, nos da la "autoridad para alabarle
correctamente.
28- Pero él dijo: «Dichosos más bien los que oyen la Palabra de Dios y la guardan.»
Lo que Jesús nos dice es. ¡¡ basta de adulaciones, escuchen mi palabra y ponganla en práctica, entonces será dichosos !!
Esta
vida es dura y por más rico y poderoso que uno sea, no estará excento
de dolores y sufrimientos, al contrario, cuanto más riquezas acumula un
hombre, más se debilita y más grande serán sus dolores.
La
palabra de Dios, el Evangelio son Espíritu, por esta razón, Juan el
bautista decía: "yo los bautizo con agua, pero el que viene después de
mi, los bautizara con Espíritu Santo.
El Espíritu Santo Santo, es
nuestro educador porque es Dios Padre y Dios Hijo, el Espíritu Santo
conoce lo intimo del Padre y del Hijo, conoce el Cielo, y la vida
eterna, tiene la fuerza de Dios, el amor de Dios , la sabiduría de Dios y
el conocimiento de Dios. se une con nuestro ser y nos enseña todas
cosas que debemos saber, y nos da esa fortaleza que necesitamos para
vivir en este mundo y para siempre por toda la eternidad.
Pero
hay que tener en cuenta que. el Espíritu Santo no habita en personas
fraudulentas, o corruptas que no quieren dejar de ser lo que es.
Hay por ahí algunos trasnochados diciendo que Jesús no tenía en cuenta a su Madre, especialmente los evangélicos.
Nada más absurdo, ya que Jesús reprendía a los judíos por declarar ofrenda a sus bienes para no ayudar a sus padres.
Gálatas 3: 22 - 29
22
Pero, de hecho, la Escritura encerró todo bajo el pecado, a fin de que
la Promesa fuera otorgada a los creyentes mediante la fe en
Jesucristo.
Pero, la fe en Jesucristo no se obtiene con
adulaciones ya que son palabras vanas y sin sentido, Dios no necesita
que nadie lo adule, la fe se obtiene escuchando sus enseñanzas y
llevándola a la práctica.
23 Y así, antes de que llegara
la fe, estábamos encerrados bajo la vigilancia de la ley, en espera de
la fe que debía manifestarse.
La ley era y es todavía una
necesidad - en épocas antiguas la ignorancia del hombre era total, sus
costumbres poco diferenciaban de los animales, hoy en día, sin embargo,
hemos evolucionados intelectualmente, podemos
comunicarnos al instante con cualquier parte del mundo y ver lo que
está sucediendo, el avance tecnológico es muy grande, pero, conservamos
intacto nuestros instintos animales.
Guerras. desolación y muertes, todas ellas provocadas por el hombre primitivo que aún somos.
24 De manera que la ley ha sido nuestro pedagogo hasta Cristo, para ser justificados por la fe.
La
ley dice que, no debemos matar ni robar ni mentir ni hacer daños a
nuestros congéneres, pero a pesar de la ley, se sigue matando, robando y
haciendo daños al prójimo. - la Ley dice que debemos amar a Dios, pero
no se puede amar a quien no se conoce y tampoco alabarle
correctamente.
25 Mas, una vez llegada la fe, ya no estamos bajo el pedagogo.
Exacto
! - ahora tenemos la oportunidad de conocer y amar a Dios por lo que
verdaderamente es, ahora tenemos la oportunidad de conocernos a
nosotros mismo, ahora esta a nuestra disposición, el amor de Dios
Padre. del Hijo y del Espíritu Santo, ahora está a nuestra disposición
el poder abandonar nuestro instinto animal y aceptar al Espíritu Santo
que nos convierte en imagen y semejanza de Dios, y así obtener la vida
eterna y en abundancia.
26 Pues todos sois hijos de Dios por la fe en Cristo Jesús.
Y se hace realidad cuando somos engendrado y nacemos a una nueva vida por medio del Espíritu de Dios.
27 En efecto, todos los bautizados en Cristo os habéis revestido de Cristo:
Por
la sencilla razón de escuchar y practicar su palabra - que es nuestra
iniciación o bautismo en la nueva vida - vida eterna y en abundancia.
28 ya no hay judío ni griego; ni esclavo ni libre; ni hombre ni mujer, ya que todos vosotros sois uno en Cristo Jesús.
Así
como Cristo es uno con Dios porque ambos poseen el mismo Espíritu
Santo, También nosotros, estaremos unidos con el Padre y el Hijo por el
mismo Espíritu.
29 Y si sois de Cristo, ya sois descendencia de Abraham, herederos según la Promesa.
Y esa herencia ya es una realidad conquistada por el amor de Cristo, que es el amor de Dios.