los ricos y poderosos, tal como lo dice Jesús las dominan con su poder y los jefes manejan a la gente como señores absolutos.
Pero
todo tiene una explicación 2000 años de cristianismo y el Evangelio fue
adulterado por todas las religiones tradicionales, la católica, la
ortodoxa, la protestante, la anglicana, y las evangélicas, no predican
el Evangelio, no predican a Jesús, sino que se alaban a si mismo - se
ensalsan a si mismo, contados con los dedos de las manos son los
verdaderos creyentes.
Dicen que la tercera parte de la población mundial es cristiana, pero solo de boca, nadie hace la voluntad de Dios.
Como dice el salmo, Ay Israel, si hoy escucharas mi voz, Yo al punto destruiria a tus enemigos.
En
este mismo foro, vemos como se alaban a los fariseos de todas las
religiones cristianas, mientras Cristo duerme en la popa de la barca.
Obispos,
que son alabados por gente de su entorno, obispos que no mueven un dedo
para hacer lo que ellos imponen, tienen tambien sus discípulos - pero
de nada les servirán, obispos y sacerdotes que ante el descontento
popular, pregonan un cambio en la iglesia, un cambio mas acorde con el
Evangelio, pero no quieren dejar los primeros lugares, ni los primeros
asientos en ,los banquetes, buscan un cambio para que nada cambie, lo
mis sucede en las otras denominaciones
La primera lectura
católica del domingo 14-11-2010 habla el profeta Malaquias, y sus
palabras van dirigidas especialmente a esos fariseos de las iglesias
cristianas - y tambien a los ricos y poderos y jefes de las naciones.
Malaquías (3, 19-20)
“Ya
viene el día del Señor, ardiente como un horno, y todos los soberbios y
malvados serán como la paja. El día que viene los consumirá, dice el
Señor de los ejércitos, hasta no dejarles ni raíz ni rama. Pero para
ustedes, los que temen al Señor, brillará el sol de justicia, que les
traerá la salvación en sus rayos”.
Confien en Dios, confien también en Jesús de Nazaret - Lean la Biblia - busquen la verdad, recuerden este salmo.
Salmo 1
1
¡Dichoso el hombre que no sigue el consejo de los impíos, ni en la
senda de los pecadores se detiene, ni en el banco de los burlones se
sienta,
2 mas se complace en la ley de Yahveh, su ley susurra día y noche!
3
Es como un árbol plantado junto a corrientes de agua, que da a su
tiempo el fruto, y jamás se amustia su follaje; todo lo que hace sale
bien.
4 ¡No así los impíos, no así!Que ellos son como paja que se lleva el viento.
5 Por eso, no resistirán en el Juicio los impíos, ni los pecadores en la comunidad de los justos.
6 Porque Yahveh conoce el camino de los justos, pero el camino de los impíos se pierde.
Pablo
a los tesalonicenses
(3, 7-12)
Hermanos: Ya
saben cómo deben vivir para imitar mi ejemplo, puesto que, cuando
estuve entre ustedes, supe ganarme la vida y no dependí de nadie para
comer; antes bien, de día y de noche trabajé hasta agotarme, para no
serIes gravoso. Y no porque no tuviera yo derecho a pedirles el
sustento, sino para darles un ejemplo que imitar. Así, cuando estaba
entre ustedes, les decía una y otra vez: “El que no quiera trabajar,
que no coma”.
Y ahora vengo a saber que algunos de ustedes viven
como holgazanes, sin hacer nada, y además, entrometiéndose en todo. Les
suplicamos a esos tales y les ordenamos, de parte del Señor Jesús, que
se pongan a trabajar en paz para ganarse con sus propias manos la
comida.
Y ESTO ES LO QUE ESTA OCURRIENDO, Y LO DICE JESUS
Lucas (21, 5-19)
Gloria a ti, Señor.
En
aquel tiempo, como algunos ponderaban la solidez de la construcción del
templo y la belleza de las ofrendas votivas que lo adornaban, Jesús
dijo: “Días vendrán en que no quedará piedra sobre piedra de todo esto
que están admirando; todo será destruido”.
Entonces le preguntaron:
“Maestro, ¿cuándo va a ocurrir esto y cuál será la señal de que ya está a punto de suceder?”
El
les respondió: “Cuídense de que nadie los engañe, porque muchos vendrán
usurpando mi nombre y dirán: ‘Yo soy el Mesías. El tiempo ha llegado’.
Pero no les hagan caso. Cuando oigan hablar de guerras y revoluciones,
que no los domine el pánico, porque eso tiene que acontecer, pero
todavía no es el fin”.
Luego les dijo: “Se levantará una nación
contra otra y un reino contra otro. En diferentes lugares habrá grandes
terremotos, epidemias y hambre, y aparecerán en el cielo señales
prodigiosas y terribles.
Pero antes de todo esto los perseguirán
a ustedes y los apresarán; los llevarán a los tribunales y a la cárcel,
y los harán comparecer ante reyes y gobernadores, por causa mía. Con
esto darán testimonio de mí.
Grábense bien que no tienen que
preparar de antemano su defensa, porque yo les daré palabras sabias, a
las que no podrá resistir ni contradecir ningún adversario de ustedes.
Los
traicionarán hasta sus propios padres, hermanos, parientes y amigos.
Matarán a algunos de ustedes y todos los odiarán por causa mía. Sin
embargo, no caerá ningún cabello de la cabeza de ustedes. Si se
mantienen firmes, conseguirán la vida”.
Palabra del Señor.