Marcos 8: 34 - 38
34 Llamando a la
gente a la vez que a sus discípulos, les dijo: «Si alguno quiere venir
en pos de mí, niéguese a sí mismo, tome su cruz y sígame.
¿Porque
existen las religiones ? - Jesús siempre se dirige a los hombres en
particular como en este caso, una institución no puede negarse a si
mismo, los hombres si, ¿ que significa negarse a si mismo ?
Negarse a
si mismo es hacer todo lo contrario de lo que hacen los fariseos que
buscan la fama de un actor de cine, pues la predicación de la Buena
Noticia es para que Jesús sea el primero en todo porque lo es, la
predicación del Evangelio es alabar a Jesús, por todo lo que hizo y
sigue haciendo, para que la gente ponga su confianza en
el Señor, y no que la gente ponga su confianza en el predicador, porque
así lo vienen haciendo desde hace cientos de años, por eso en el mundo
reina la injusticia, y no el amor de Dios.
35 Porque quien quiera salvar su vida, la perderá; pero quien pierda su vida por mí y por el Evangelio, la salvará.
La
soberbia del hombre, lo lleva a creer que tiene la inteligencia
suficiente para lograr su propia salvación, pero está muy equivocado, de
hecho, sufrirá las consecuencias de sus propias actitudes.
Pero,
el que deje en manos de Dios su vida y su futuro poniendo toda su
confianza en la palabra de Dios, el Evangelio, se salvará, la salvación
no es una cuestión de inteligencia,ni de mayor conocimiento ni de
heroísmo, la salvación está en que Dios nos regale su Espíritu Santo,
pero si nuestra soberbia nos aleja de Dios, también nos aleja de su
Espíritu Santo.
36 Pues ¿de qué le sirve al hombre ganar el
mundo entero si arruina su vida?
37 Pues ¿qué puede dar el hombre a cambio de su vida?
Nada
de nada, somos débiles, mortales, incapaces de hacer nada bueno, por
eso vino Jesús, porque nos falta ese Espíritu de Dios que todo lo puede,
pero el Espíritu de Dios no habita en los corazones llenos de soberbia e
hipocresía que buscan los primeros lugares y creen poder perfeccionar
las enseñanzas de la Palabra de Dios porque las consideran infantiles.
38
Porque quien se avergüence de mí y de mis palabras en esta generación
adúltera y pecadora, también el Hijo del hombre se avergonzará de él
cuando venga en la gloria de su Padre con los santos ángeles.»
Y de este modo queda por escrito la sentencia de los hipócritas y los incrédulos.