MATEO 6
24
Nadie puede servir a dos señores; porque aborrecerá a uno y amará al
otro; o bien se entregará a uno y despreciará al otro. No podéis servir a
Dios y al Dinero.
La elección es nuestra, ahora bien, todos
incluyendo a los que predican el Evangelio, paradójicamente dependen del
dinero, y no de Dios, los que decimos ser cristianos también, siempre
ambicionamos más y más de lo que tenemos, nadie se detiene para
reflexionar si lo que ambicionamos es realmente necesario, deberíamos
detenernos y mirar como vivió Jesús, como vivimos nosotros y como viven
los que se consideran obreros de Dios, ya que por sus frutos los
conoceremos y nos conoceremos.
Yo, mensajero de Dios, no necesito
del dinero para transmitir la palabra de Dios, lo hago por internet, y
en cualquier parte si Dios me da la oportunidad, no necesito de un
templo, no necesito vestirme como los fariseos, no necesito títulos ni
cargos ni siquiera usar mi verdadero nombre, ¿ porque no ? - porque lo
importante, es el mensaje, no el mensajero.
25 "Por eso os digo:
No andéis preocupados por vuestra vida, qué comeréis, ni por vuestro
cuerpo, con qué os vestiréis. ¿No vale más la vida que el alimento, y el
cuerpo más que el vestido?
La gente se lamenta porque cree
necesitar vestirse elegantemente para aparentar, olvidan que el hábito
no hace al monje, ni nadie que se siente en un garaje puede convertirse
en un automóvil, como tampoco el que va a un templo se convierte en
cristiano,
26 Mirad las aves del cielo: no siembran, ni
cosechan, ni recogen en graneros; y vuestro Padre celestial las
alimenta. ¿No valéis vosotros más que ellas?
Decimos que Dios es
todopoderoso, pero grande es nuestra duda, no tenemos fe, confiamos más
en el dinero que en Dios, y eso es un gran
error, porque Dios no se agota, pero el dinero si.- queremos ser
felices, pero no conocemos la felicidad, ni conocemos la paz verdadera.
pensamos que vestir bien, comer a hasta reventar y emborracharnos es la
gran vida de una persona feliz. ¿ lo es ?
27 Por lo demás, ¿quién de vosotros puede, por más que se preocupe, añadir un solo codo a la medida de su vida?
Esta
vida que llevamos en este mundo, puede terminar abruptamente de un día
para otro, y lo sabemos, ¿para que entonces? preocuparnos por acumular
bienes, vestidos y dinero?
28 Y del vestido, ¿por qué preocuparos? Observad los lirios del campo, cómo crecen; no se fatigan, ni hilan.
29 Pero yo os digo que ni Salomón, en toda su gloria, se vistió como uno de ellos.
¿Porque
tratar de relucir exteriormente ? ¿ para que sirve un smoking ? - para
predicar no, para trabajar tampoco, es un atuendo solo para aparentar,
Jesús se vestía como cualquier hombre de
la calle, sus verdaderos apóstoles también.
30 Pues si a la
hierba del campo, que hoy es y mañana se echa al horno, Dios así la
viste, ¿no lo hará mucho más con vosotros, hombres de poca fe?
31 No andéis, pues, preocupados diciendo: ¿Qué vamos a comer?, ¿qué vamos a beber?, ¿con qué vamos a vestirnos?
32 Que por todas esas cosas se afanan los gentiles; pues ya sabe vuestro Padre celestial que tenéis necesidad de todo eso.
33 Buscad primero su Reino y su justicia, y todas esas cosas se os darán por añadidura.
¿ Su Reino y su justicia ? - ¿ que Reino ? ¿ que justicia ?
Esta
escrito en toda la Biblia, especialmente en los Evangelios,el Reino de
Dios, es el Reino del Amor, y la justicia de Dios, es reparar los daños,
es la resurrección de los muertos, nosotros somos los muertos, solo es
cuestión de tiempo, Yo Soy, la resurrección y la vida dice Jesús, - lo
cual significa que si escuchamos su
palabra y la ponemos en practica, encontraremos el Reino de Dios y su
justicia.
No se trata entonces de buscar nuestra vida en este
mundo, sino el que viene después de la muerte, que no es la muerte sino
la resurrección.
De que vale vivir en abundancia en este mundo
que de un día a otro terminará abruptamente, y desnudo como vinimos,
desnudo nos iremos de vuelta, y lo peor será que, por vivir bien en este
mundo, no entraremos al Reino de Dios y su justicia.
34 Así que no os preocupéis del mañana: el mañana se preocupará de sí mismo. Cada día tiene bastante con su propio mal.