Sabiduría 1: 1 - 7
1 Amad la justicia, los que gobernáis la tierra, pensad rectamente del Señor y con sencillez de corazón buscadle.
2 Porque se deja hallar de los que no le tientan, se manifesta a los que no desconfían de él.
A juzgar por la crisis mundial que se está viviendo, los que gobiernan las naciones ni siquiera piensan en Dios, no lo toman en cuenta para nada. - y muchos cristianos y de otras religiones que dicen creer en Dios, tampoco lo toman en cuenta.
3 Pues los pensamientos tortuosos apartan de Dios y el Poder, puesto a prueba, rechaza a los insensatos.
El poder solamente lo tiene Dios, porque Dios es el que construye todas las cosas, en cambio, para destruir, no es necesario ningún poder, las armas pueden destruir y mucho, pero no pueden defender a nadie ni a nada, ni resuelven los problemas, no tienen ese poder
4 En efecto, en alma fraudulenta no entra la Sabiduría, no habita en cuerpo sometido al pecado;
En el mundo hay tantos problemas por resolver, pero los gobernantes están más ocupados en destruir, - se ocupan de servir a la usura que tiene por dios al dinero, - crean desocupación y todo lo que eso representa, miseria y esclavitud, falta de educación y salud, con el solo propósito de que los usureros sigan obteniendo suculentas ganancias que no resuelve los problemas de nadie sino que por el contrario, los crea.
5 pues el espíritu santo que nos educa huye del engaño, se aleja de los pensamientos necios y se ve rechazado al sobrevenir la iniquidad.
Dios es Espíritu, Espíritu Santo, Dios rechaza la iniquidad, rechaza la indiferencia de los que hoy tienen y no les preocupa lo que sucede en todo el mundo, tal vez creen que la crisis no les tocará, pero....caminar sin Dios es terrible.
6 La Sabiduría es un espíritu que ama al hombre, pero no deja sin castigo los labios del blasfemo; que Dios es testigo de sus riñones, observador veraz de su corazón y oye cuanto dice su lengua.
Seguramente piensan que Dios no existe, ha ha. ¿ por cuanto tiempo más ?
7 Porque el espíritu del Señor llena la tierra y él, que todo lo mantiene unido, tiene conocimiento de toda palabra.
Hay un tiempo para reír y un tiempo para llorar - cuando llegue el tiempo de llorar ¿ recurrirán al que no existe ?
Salmo 139: 1 - 10
1 Yahveh, tú me escrutas y conoces;
2 sabes cuándo me siento y cuándo me levanto, mi pensamiento calas desde lejos;
3 esté yo en camino o acostado, tú lo adviertes, familiares te son todas mis sendas.
4 Que no está aún en mi lengua la palabra, y ya tú, Yahveh, la conoces entera;
5 me aprietas por detrás y por delante, y tienes puesta sobre mí tu mano.
6 Ciencia es misteriosa para mí, harto alta, no puedo alcanzarla.
7 ¿A dónde iré yo lejos de tu espíritu, a dónde de tu rostro podré huir?
8 Si hasta los cielos subo, allí estás tú, si en el seol me acuesto, allí te encuentras.
9 Si tomo las alas de la aurora, si voy a parar a lo último del mar,
10 también allí tu mano me conduce, tu diestra me sostiene.